Fuerzas Armadas alzan la
voz ante emboscadas al grito de "Vivos patrullaron, vivos los
queremos"
RED 113 MICHOACÁN/Redacción
Morelia, Mich- Lunes 13 de abril de 2015.- Nos ha tocado recorrer la sierra junto a ellos, ver
el cansancio en sus rostros, que a pesar de ello no se rompen y permanecen
duros como piedras así como lo hace su inquebrantable corazón, los hemos visto
llenos de tierra y con las botas lodosas, sin comer, sin dormir, sin ver a su
amada familia, pelear contra los enemigos de México sin pedir nada a cambio,
fieles a su país. Ellos son los hombres y las mujeres de las Fuerzas Armadas de
la Nación: Ejército Mexicano, Marina, Policía Federal, Gendarmería Mexicana,
quienes ahora alzan la voz ante las recientes emboscadas, pues los sicarios
demuestran alta preparación y las familias siguen quedando destrozadas por las
muertes, continúan los huérfanos y las viudas, mientras que por nuestros
soldados, nuestros marinos, nuestros policías federales y gendarmes no hay
quien grite, no hay quien reclame.
Un texto comenzó a
difundirse recientemente entre la gente de armas que está a la defensa de
México en los tres niveles de gobierno, a través del correo electrónico, de las
redes sociales y de whatsapp.
En él, se describen
distintas fechas en las que fueron emboscados soldados, gendarmes y elementos
de la Fuerza Única, acribillados por el crimen organizado que irónicamente usó
tácticas militares para perpetrar las agresiones.
El documento revela:
"Van tres emboscadas, tres estrategias con planeación de inteligencia
previa, datos de los blancos, rutas, números, armas, equipo de comunicación;
una operación táctica bien planeada".
Luego cita los objetivos:
"El 12 de mayo del 2014, un grupo de militares del 32 batallón de
infantería fue emboscado a 140 kilómetros de Guadalajara con un vehículo
atravesado, cuatro militares murieron y dos quedaron graves, su transporte
quedó calcinado por las granadas acompañadas por ráfagas que sólo paraban para
cambiar cargador, y luego otro y otro. El entrenamiento militar y la suerte
dejó dos soldados vivos aunque malheridos.
"El 19 de marzo de
este año, en Ocotlán, Jalisco, la Policía Federal, el modelo de la nueva
Policía que toma su origen de la eficiente y muy respetada Gendarmerie
Nationale de Francia; la Gendarmería Mexicana patrullaba en siete vehículos con
jóvenes bien entrenados y equipados en armamento, más no en comunicación, cuando
su avance se detuvo por un vehículo que les cerró el paso, la táctica fue una
maniobra envolvente, atacando por ambos flancos camionetas repletas de
sicarios, una emboscada más, datos de inteligencia que sabían, ruta, número y
posición, puede haber infiltrados en la base o halcones que siguieron e
informaron todo el desplazamiento del convoy, en taxis, motos, vigías en las
esquinas mimetizados como vagos, borrachitos o caminantes sin destino.
"El 6 de abril de
este 2015, los elementos de la Fuerza Única Regional, que está compuesta por
policías municipales y estatales de Jalisco fueron emboscados cuando regresaban
a su base en Puerto Vallarta, mismo modus operandi, barricada para frenar el
avance del convoy y ataque con todo un arsenal, explosivos y ráfagas sin parar
de los calibres grandes 7.62 milímetros: Cuernos de Chivo; el objetivo era
claro tomar por sorpresa y con la guardia baja a las víctimas, anular
totalmente su capacidad de reacción. Los peritajes mencionan que las armas de
los policías no se accionaron, fue brutal la oleada del ataque, estaban muertos
antes de poder actuar".
La carta afirma: "Si
buscamos la definición de emboscada encontramos que es: una táctica militar
consistente en un ataque violento y sorpresivo sobre un elemento enemigo que se
encuentra en movimiento u ocupando una posición de manera temporal. Alguien en
los malos sabe tácticas militares, siguió al pie de la letra el manual
militar".
El texto llama a la
reflexión: "El 12 de mayo, el 19 de marzo y el 6 de abril fueron fechas
que para la mayoría en México fueron un día más, no hubo ni hay reclamos,
gritos de exigencia, ni la CNTE ni la CETEG ni Atencos ni de Actores como
Daniel Jiménez Cacho ni de cantantes como Rubén Albarrán ni un “Vivos patrullaron, vivos los queremos”.
"Para 26 familias la
vida les arrebató un pedazo del alma aquellos funestos días; un padre, un hijo,
un hermano, un esposo, un tío. Son 26 que portaban el uniforme, la placa, el
arma oficial con registro. Salieron cumpliendo órdenes, algunos por convicción otros
por necesidad, pero al fin mexicanos al servicio del Águila y el Nopal".

