Sepultan a Idelberto, niño víctima de ataque contra civiles en Aquila
RED 113
MICHOACÁN/Redacción
Aquila, Mich.-
Martes 21 de julio de 2015.- Un modesto funeral en el que nadie del
gobierno metió las manos para saldarlo -según los deudos de la víctima, tuvo el
pequeño Idelberto "R", de 12 años de edad, blanco de una bala que le
dio en la cara mientras corría e ingresaba al restaurante "Costa
Michoacana" al escuchar varios disparos, que la gente de Aquila asevera
hizo el Ejército Mexicano en contra de la población civil, durante un bloqueo
en la localidad de Ixtapilla, en esta demarcación, agresión que también dejó
cuatro heridos.
El entierro costó 10 mil 400 pesos, de los cuales la
familia de Idelberto no dio ni un solo peso, pues sus bajos recursos económicos
no pudieron solventar un gasto tan inesperado. Por ello la funeraria no pidió
ningún adelanto y dio plazo indefinido para que los parientes del niño
cubrieran la cantidad antes mencionada.
De acuerdo con los mismos familiares del fallecido al
momento ninguna autoridad estatal o federal se ha acercado a ellos y añadieron
que solamente exigen justicia, castigo a los culpables.
Miguel Reyes Vera, papá de Idelberto narró sobre la
situación: "Nos fuimos al Ministerio Público de Coahuayana. Ya vamos a
llevar al muertito al panteón. Yo veo que estas autoridades no respetaron,
estábamos ahí en el conflicto, ellos pasaron y no respetaron, nosotros
estábamos sin armas y ellos traían armas.
"El gobierno pasó y ellos no respetaron el
bloqueo. -El niño- iba a comprar unas cosas que le había encargado su mamá,
escuchó que empezaron a disparar se metió en el restaurante y ahí sucedió el
caso.
"No teníamos nada que ver con los soldados ellos
la regaron, yo quisiera que ellos fueran castigados. Él no tenía culpa de nada,
es un niño".
Ahí en Ixtapilla, una comunidad aquilense de
campesinos, donde se siembra maíz, ajonjolí y jamaica, un pueblo donde la vida
de los niños se limita a jugar en la arena, ver televisión y acompañar a sus
padres en su trabajo en el campo se escuchó el llanto de una madre
inconsolable, que gritaba: "Ya jamás te volveré a ver mi niño", mientras
éste era llevado en una carroza fúnebre al camposanto del poblado de la
localidad de Ticla.
Al momento no hay responsables de esta muerte, a decir
de la información divulgada por las autoridades estatales y federales, mismas
que ya desmarcaron al Ejército de esta supuesta agresión, la cual según
indicaron perpetró un grupo armado desde la maleza, cuando la milicia se
retiraba de la zona aquel domingo 19 de los corrientes, después de haber
"reventado" con tácticas antimotín el bloqueo que tenía la gente de
Ixtapilla, prueba de ello los innumerables cartuchos percutidos de gas
lacrimógeno que quedaron regados sobre el asfalto.
Por su parte, Ernestina Reyes, mamá de Jenni Natali
"P", de seis años de edad y hermana de Idelberto, aseveró que los
soldados dispararon contra su familia: "Escuché que venían disparando los
soldados. Ellos iban pasando por la carretera, los vi cuando pasaron y
dispararon al restaurante, ahí están los huecos donde pegaron las balas. Mi
hija solamente sufrió un rozón y solamente queremos justicia". También
recalcó que nadie del gobierno les ha ayudado al momento para nada.

