“Guardianes Con Alas” por Sergio Arturo calvillo
RED 113 MICHOACÁN/ Sergio Arturo
calvillo
Morelia, Mich.- 16 de octubre de
2019.- Comienzo estás líneas con esta frase de Leoluca
Orlando que reza así: “La lucha efectiva contra el crimen organizado es como
una carreta de dos ruedas que tienen que girar simultáneamente”.
Leoluca Orlando alcalde de Palermo, Italia, (1985-1993), conocido
mundialmente por su iniciativa para hacer frente a la mafia Corleonesa a través
del Instituto del Renacimiento Siciliano, este último, instaurado con el firme
propósito de crear el nuevo paradigma de la cultura de la legalidad.
Debemos anunciar que, Palermo, para la década de los años 80´s fue una
de las ciudades azoladas por el crimen organizado, ya que su estructura
financiera, sus estrategias de acción, división jerárquica, códigos de conducta
y añadido el letargo social, empoderó a esta organización criminal denominada
la cosa nostra. Así, bajo las directrices enunciadas, estos
grupos invierten en obras sociales para congeniarse con la sociedad,
principalmente aquella de un estrato social bajo, elimina las fuentes de
trabajo formales, y trae como consecuencia, corrupción, impunidad, incultura y
desde luego sumisión.
De acuerdo con el Instituto Cultural Ludwig Von Mise, este tipo de
actividades delictivas, se convierten en un mal sistémico, en el que se ven
inmersos múltiples factores sociales, como los educativos, medios de
comunicación, familia, iglesia. Aquí se señala un tema preponderante, la
supervivencia depende de la complicidad y la corrupción, lo que se traduce en
impunidad. Luego entonces la MAFIA, por sus siglas denominada (Muerte A
Francia Italia Anhela), planta terror y violencia,
deteniendo con ella las actividades propias de la sociedad que garantizan su
poder.
¿Y qué ocurre con nuestra sociedad? Bajo los factores enunciados se ha acostumbrado
a vivir con el yugo opresor, en condiciones de pobreza y con condiciones poco
alentadoras de crecimiento económico, sumergidos en la inseguridad, en muchas
de las ocasiones con desconfianza de sus gobernantes, violentado el estado de
derecho y un dato trascendental e importante, en gran medida poca o nula
cultura y patrimonio.
Bajo la estrategia anunciada de Leoluca Orlando, en la primera mitad de
los referidos 80´s, la mafia Corleonesa gozaba de total y absoluta impunidad,
opta por generar ataques a otras familias mafiosas, además de que hace sentir
su poderío asesinando a jueces, policías, periodistas y ciudadanos. Mientras
que para la segunda mitad de la década en mención, ocurre la traición entre los
propios capos y terminan por denunciarse entre sí.
Ya para 1992, un referente judicial se posiciona fuertemente como
símbolo contra la lucha del crimen organizado, los magistrados italianos,
Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, desestabilizan las estructuras de poder de
estas organizaciones, para ello, encarcelando a los principales referentes de
la cosa nostra, sumando acciones contra la impunidad como la
operación “mani pulite” en español “manos limpias”, se limpian las
dependencias gubernamentales, y se da un estricto seguimiento a los casos judiciales.
Este despliegue de acciones concretas y acertadas, traería como consecuencia
negativa, la muerte de los magistrados Falcone y Borsellino, sucumbiendo así a
la población italiana, por lo que cobran aún más fuerza las acciones de la
democracia participativa, se instalan fundaciones y asociaciones de la sociedad
civil, proponen leyes, se echan a andar obras sociales y se genera una unión de
solidaridad.
El renacimiento de Palermo. Se propone la
cultura de la legalidad, bajo dos vectores, cultural-preventiva,
regulatoria-correctiva. La fusión de acciones por parte de los dos principales
actores que intervienen, sociedad y gobierno. En el que el gobierno asume ser:
confiable, legal, justo, responsable, transparente en las acciones que
despliega, confiable y con una verdadera vocación de servicio a la ciudadanía,
en tanto que, la sociedad asume con responsabilidad: propositiva, responsable,
colaboradora y proactiva. Bajo esta premisa, el gobierno activa toda la
maquinaria humana y material para lograr objetivos concretos, de acuerdo a la
creación del Estado, el bien común.
Se implanta en los niños la cultura negativa en contra de la MAFIA, bajo
el lema de “la mafia, ni es siciliana, ni es nuestra amiga: es nuestra
enemiga”, los menores realizan campañas con dibujos y pancartas con un grado
superlativo y contenido emocional.
Con el cúmulo de acciones implementadas en Palermo, se logró:
·
La MAFIA, fue debilitada y la
sociedad fortalecida;
·
El entorno social cambió;
·
La MAFIA, no desapareció, pero no
opera con sus características habituales;
·
Una economía viciada en contraste con
una sana y productiva;
·
Una cultura de la ilegalidad en un
Estado de Derecho;
·
Un mal sistémico en una lucha
comunitaria e interinstitucional;
·
La desconfianza gubernamental y la
violencia en transparencia y seguridad.
Y después de citar a Palermo, ¿qué tiene que ver con México?, yo
puntualizaría que todo, los índices delictivos se encuentran disparados en los
tres órdenes de gobierno, ya vimos y fue analizado el motivo principal por el
que se arrojan estas estadísticas, sumado adicionalmente, aquella cifra negra
en la que no tenemos datos, pues el ciudadano opta por no acudir a presentar su
denuncia, porque le considera una pérdida de tiempo.
Empero no se trata de documentar única y exclusivamente todo el ilícito
que es cometido, sino en dar un paso concreto y articulado entre los entes
gubernamentales conjuntamente con la población, muy similar a Palermo.
Apenas el domingo 13 de octubre, elementos del XII batallón de
infantería, iniciaban con flashmob (sorpresivo musical), el primero de
ellos en pleno centro histórico y el segundo en una reconocida plaza comercial
de esta ciudad de Morelia, Michoacán. Pensaba, ¿a quién se le habrá ocurrido
tremenda idea?, ya que a última instancia los entes de seguridad de nuestro
país, se encuentran vejados, superados en fuerza, equipo y también en
estrategias.
Debemos referir que pocas veces reconocemos las labores de los cuerpos
de seguridad, específicamente para los cuerpos castrenses, generalmente cuando
intervienen ante un evento natural. Retomando la idea de los flashmob,
me parece acertado que, a través de este tipo de acciones, hoy se intente
eliminar esa barrera entre la sociedad y el gobierno, como parte de un mensaje
de tregua entre los distintos actores de seguridad y la población civil.
Sin embargo, a escasas horas de la mañana del lunes 14 de octubre,
tristemente cambiaría esa idea que tanto me había confortado. Un atroz y
cobarde acto lleno de maldad y odio, terminaría con la vida de cuando menos
trece servidores públicos, y otros más terminarían heridos, sus nombres:
1. DÍAZ GUILLEN MAURILIO;
2. CAIN DE JESÚS NAZARIO;
3. EDDER PAUL NEGRETE TREJO;
4. PEDRO CRUZ FLORES;
5. JOSE MANUEL CERVANTES PONCE;
6. ARTURO JONATHAN LECHUGA GUERRERO;
7. LUIS GERARDO PERALTA PÉREZ;
8. JUVENAL LÓPEZ CASTOLO;
9. REYNALDO VILLEGAS ÁLVAREZ;
10. ANGELES CATANA GABRIEL;
11. CARRILLO ROJAS LUIS ÁNGEL;
12. GONZALEZ PINEDA MARCO ANTONIO
13. REYNEL MURILLO PABLO SERGIO;
Elementos de la Policía Michoacán que realizaban un operativo en
cumplimiento de un mandato de carácter judicial, fueron emboscados por un grupo
criminal, actos que lamentamos y oramos por las familias de las víctimas para
que pronto encuentren el consuelo necesario y la fuerza para salir adelante.
Seamos propositivos y dejémonos de apasionamientos superfluos, que lo
único que traen consigo son mayor número de divisiones y nada termina por
proponerse. En la medida que los gobiernos no generen una estrategia real y
efectiva, y no me refiero únicamente a la reacción derivada de las acciones
delincuenciales, sino a la puesta en marcha de acciones concretas, que
comiencen por involucrar a todos los sectores sociales, esto más allá de elevar
los estándares policiales en cuanto a su ingreso y permanencia. Necesitamos
inexorablemente ciudadanos críticos, pero también propositivos, proactivos,
ocupados más que preocupados en entrar a este tipo de inercias y entendamos
que, en la medida que las acciones gubernamentales sean aisladas, dispersas y
direccionadas, única y exclusivamente a enfocarse en los temas electorales, tendrán
impactos mediáticos, pero de ninguna manera harán eco en nuestra sociedad.
Hoy necesitamos de la suma de acciones de todos ya que solo con buenas
intenciones, no cambiaremos el rumbo. La seguridad debe convertirse en un tema
principal de todos los gobernantes, pero también de los gobernados, actuando
con responsabilidad y evitar generar declaraciones como las formuladas por la
encargada de la política interna del país, aludiendo que actos atroces como el
que ahora ocurrió en Aguililla, Michoacán, son cotidianos y replicados a lo
largo y ancho de nuestra geografía, lamentables declaraciones.





