sábado, 10 de enero de 2026

México es un país soberano, que cree en la justicia, la dignidad humana y la solución pacífica de los conflictos.

 


Hoy es importante hablar con claridad y con responsabilidad ante los últimos acontecimientos.


La soberanía de nuestro país no admite ambigüedades. 


México ha sido históricamente una nación que defiende la paz, el diálogo y el derecho internacional.


Frente a lo que ocurre en Venezuela y a los recientes señalamientos externos hacia nuestro país, hago un llamado firme y respetuoso a la autodeterminación de los pueblos y al respeto de las normas que rigen la convivencia entre naciones.


Como decía Benito Juárez: el respeto al derecho ajeno es la paz. Esa es la base del humanismo mexicano: cooperación sí, imposición no; diálogo siempre, injerencia nunca.


México es un país soberano, que cree en la justicia, la dignidad humana y la solución pacífica de los conflictos. 



Esa seguirá siendo nuestra postura ante el mundo.


Como Humanista 

michoacana y constructora de paz, respaldo plenamente las palabras de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo: México sostiene con convicción que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia; el continente americano pertenece a los pueblos que lo conforman.


Desde Michoacán y como Senadora, lo digo con claridad: México no se subordina, México dialoga. México no impone, México construye paz.

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