México transforma su realidad con apertura y humanismo: Celeste Ascencio
La senadora por Michoacán, Celeste Ascencio Ortega, afirmó que la visita del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, confirma que México vive una nueva etapa en la que la soberanía se defiende con transparencia, diálogo y transformación de fondo.
“Hoy nuestro país ya no es de puertas cerradas ni de verdades oficiales. Hay apertura al escrutinio internacional porque existe un compromiso real con la paz y con la dignidad de las personas”, sostuvo.
Celeste Ascencio respaldó la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, al señalar que la seguridad debe entenderse como resultado de la justicia social y no solo como una cifra. En ese sentido, subrayó que el humanismo mexicano es el eje que da sentido a la ley y a la acción pública.
“Desde el Senado no estamos para administrar números, sino para dignificar historias. Por eso el diálogo con la ONU es fundamental: nos permite reconocer avances, pero también los retos que aún tenemos como país”, expresó.
La legisladora destacó que este compromiso se ha reflejado en el trabajo de la Comisión que integra, donde —dijo— se han asumido responsabilidades clave con seriedad y visión de Estado.
Entre ellas, mencionó el proceso de nombramiento de la Presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), con el objetivo de garantizar que esta institución actúe como un verdadero defensor del pueblo.
Asimismo, resaltó la designación de las y los integrantes del Consejo Nacional Ciudadano del Sistema Nacional de Búsqueda, un proceso que, afirmó, se llevó a cabo con plena conciencia de la responsabilidad que implica para miles de familias en el país.
“Detrás de cada decisión hay una exigencia de justicia. En la búsqueda de personas, la capacidad técnica debe ir acompañada de empatía y de un compromiso ético inquebrantable”, puntualizó.
Finalmente, la senadora reafirmó que continuará impulsando una agenda basada en la firmeza institucional y el respeto irrestricto a la dignidad humana.
“Como humanista michoacana constructora de paz, tengo claro que en este proyecto hay una certeza: al margen de la ley, nada; pero por encima de la dignidad humana, absolutamente nadie”, concluyó.

