Pascual muestra el potencial del cooperativismo como modelo de economía social
Por Alejandro Castañeda
Morelia, Michoacán, 01 de octubre de 2026.-El cooperativismo representa una alternativa de organización económica frente al poder de los grandes corporativos, al combinar participación democrática, gestión colectiva y orientación hacia el beneficio social, planteó Héctor Eduardo Martínez Cruz, presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Cooperativa Trabajadores de Pascual, durante el 5º Festival Internacional de la Facultad de Contaduría y Administración (FCyA) de la UNAM.
Durante la conferencia “Pascual, el modelo cooperativo que desafía al mercado”, Martínez Cruz expuso la experiencia de esta organización como un modelo de economía social que, de acuerdo con la información difundida por Gaceta UNAM, mantiene capacidad comercial y productiva frente a empresas transnacionales.
El directivo explicó que una diferencia fundamental entre las empresas multinacionales y las cooperativas se encuentra en la forma de participación y toma de decisiones. Mientras en las primeras el poder está vinculado con la participación accionaria, en el cooperativismo prevalece el principio de “una persona, un voto”.
Según lo expuesto durante el encuentro, los rendimientos de la cooperativa se reinvierten en beneficio colectivo, incluyendo acciones relacionadas con salud, educación y desarrollo social.
Martínez Cruz recordó que Pascual surgió a partir de una huelga obrera en 1982 y posteriormente se constituyó como cooperativa, con respaldo del sindicato de la UNAM y del sector cultural. De este proceso también surgió su Fundación Cultural, que actualmente cuenta con más de mil 500 obras.
La cooperativa cuenta actualmente con plantas en San Juan del Río, Querétaro, y Tizayuca, Hidalgo, además de tres centros de distribución y 22 sucursales. La organización también ha realizado inversiones de entre 300 y 400 millones de pesos en maquinaria e impulsa marcas como Boing, Lulú y Néctasis.
Uno de los aspectos abordados durante la conferencia fue la relación entre el cooperativismo y el campo mexicano.
De acuerdo con Martínez Cruz, Pascual mantiene compras directas con productores de Colima, Oaxaca, Veracruz, Michoacán, Zacatecas e Hidalgo, con el propósito de reducir la intermediación y establecer acuerdos de precios.
El presidente del Consejo de Administración sostuvo que esta relación permite fortalecer a los productores y contribuir a la soberanía alimentaria, al establecer mecanismos de comercialización directa para las materias primas utilizadas por la cooperativa.
El directivo también expuso algunos de los retos que enfrenta la organización, entre ellos las disposiciones fiscales relacionadas con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y los sellos de advertencia, por lo que planteó ante legisladores la posibilidad de establecer un tratamiento fiscal diferenciado para el capital nacional cooperativo.
La experiencia de Pascual también incluye medidas relacionadas con el cuidado ambiental, entre ellas plantas tratadoras de agua, paneles solares, empaques reciclables y flotillas híbridas o eléctricas.
La cooperativa ha incorporado además envases de cartón y vidrio retornable, así como alternativas para el aprovechamiento de residuos derivados del procesamiento de frutas.

