Danza Los Negritos de la comunidad de Zacán
RED 113
MICHOACÁN / Lince
Zacán,
Mich.- 24 de diciembre de 2015.- Esta festividad pagano religiosa
en honor al Niño Dios, se lleva a cabo el día 25 de diciembre de cada año. Son
doce jóvenes elegantemente ataviados de negro, portan máscara de madera del
mismo color desde donde cuelgan por la espalda, largos listones de diferentes
colores que llegan a ras del suelo; en la mano, una chicota de cuero adornada
también con listones de vistosos colores.
Su
origen podría remontarse a la invasión española cuando trajeron grupos de
esclavos africanos que posteriormente formarían cofradías en donde adoraban, a
escondidas, a sus dioses, y dichas danzas podrían haber sido copiadas que a
final de cuentas, con la unión de las dos culturas, resultó esta danza de
adoración al Niño Dios.
Pero
la fiesta pagano religiosa, es todo un esquema donde los cargueros, en este
2015 Norma Ramos y Roberto Gamboa, son las máximas autoridades que encabezan
una forma de gobierno y organización donde todos los familiares participan y
colaboran.
Tras
el levantamiento del Niño Dios al amanecer del 25 de diciembre, danzantes, músicos y familiares del carguero asisten
luego a la misa en la iglesia del lugar, al término de la homilía, bailan Los Negritos en el interior como una
forma de agradecimiento.
Se
nombra un presidente, un secretario, un tesorero y un comandante; un grupo de
policías que vigilan que nadie rompa las reglas. El que así lo hiciere, es
llevado ante el jurado que lo sentencia a ser colgado con un lazo que cuelga de
altos horcones. La paga casi siempre es una bebida espirituosa que es repartida
entre los asistentes.
En
tanto, los danzantes han salido a bailar a diversas partes del pueblo
acompañados de la banda musical. La presidencia ha comisionado a un grupo de
personas que visten de manera estrafalaria, sean portadores de cartas que
deberán llevar a danzantes y músicos para que regresen a comer, por ello se les
conoce como “los correos”.
A
su regreso, “correos”, danzantes, músicos y decenas de personas, son recibidos
en la calle por familiares del carguero, lanzan naranjas, colaciones y confeti,
a esto, se le conoce como “el encuentro”. Entran bailando, se reportan con las
autoridades y se les autoriza a comer.
Al
caer la tarde, todos se preparan para en procesión, llevar la imagen del Niño
Dios al atrio del templo donde le bailan a manera de despedida; los nuevos
cargueros ya están listos para recibirlo y ser los anfitriones del siguiente
año.

