Inicia veda del pescado blanco para proteger especie emblemática de Michoacán
Por Alejandro Martínez Castañeda
Pátzcuaro, Michoacán, 01 de febrero de 2026.-Con el objetivo de proteger al pescado blanco (Chirostoma sphyraena), especie emblemática y endémica de Michoacán, autoridades federales anunciaron el inicio de la veda de pesca en cuerpos de agua estratégicos del centro-occidente del país, como parte de las acciones para frenar su acelerado riesgo de extinción.
De acuerdo con el aviso oficial, desde las 00:00 horas del 1 de febrero y hasta las 24:00 horas del 31 de marzo de 2026, queda prohibida la captura del pescado blanco en las aguas del lago de Chapala en los estados de Jalisco y Michoacán, periodo clave para permitir su reproducción natural.
El pez blanco es una especie de agua dulce con profundo arraigo histórico, cultural y gastronómico en Michoacán, particularmente en la región del lago de Pátzcuaro, donde ha sido base de la alimentación y economía de comunidades ribereñas desde la época prehispánica. Además de su alto valor simbólico para el pueblo purépecha —presente en danzas, artesanías y en el escudo del estado—, destaca por su alto contenido de Omega-3, lo que lo convierte en uno de los pescados de agua dulce con mayor valor nutricional.
No obstante, la especie enfrenta graves amenazas derivadas de la degradación de su hábitat, la sequía, el azolve, la contaminación y la sobrepesca, factores que han reducido de manera drástica sus poblaciones silvestres, han advertido especialistas.
Ante este panorama, el Gobierno de Michoacán, a través de la Comisión de Pesca (COMPESCA), en coordinación con instituciones académicas y científicas, ha intensificado programas de repoblación y conservación. Entre las acciones más recientes destaca la siembra de 50 mil crías (alevines) en el lago de Pátzcuaro durante 2024, como parte de una estrategia integral de recuperación.
Asimismo, organismos como el INAPESCA y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) desarrollan investigaciones enfocadas en el manejo genético, la mejora de dietas y la producción masiva del pez blanco mediante acuacultura, con el fin de reducir la presión sobre la pesca silvestre.
A estas medidas se suman los trabajos de saneamiento y rescate del lago de Pátzcuaro, así como los trámites para obtener una Indicación Geográfica (IG), que permitiría proteger la pesca ancestral y el origen del pez blanco como patrimonio biocultural.
Investigadores coinciden en que, pese a los avances, la situación del pescado blanco sigue siendo crítica, por lo que llamaron a pescadores y comunidades a respetar la veda y a sumarse a los esfuerzos de conservación, indispensables para garantizar la supervivencia de esta especie símbolo de Michoacán.

