lunes, 31 de agosto de 2026

Mobbing laboral: cuando el aislamiento y la pérdida de funciones se convierten en una forma de violencia

 Mobbing laboral: cuando el aislamiento y la pérdida de funciones se convierten en una forma de violencia



Por Alejandro Castañeda


Morelia, Michoacán, 31 de agosto de 2026.- El acoso laboral no siempre comienza con gritos, amenazas o insultos. En ocasiones aparece de manera mucho más silenciosa: una persona deja de ser convocada a reuniones, pierde funciones que antes desempeñaba, es ignorada por sus compañeros o comienza a recibir un trato más estricto que el resto.


Cuando estas conductas se vuelven constantes y tienen como objetivo aislar, desacreditar o debilitar a un trabajador, pueden constituir una forma de mobbing o acoso psicológico laboral, advierte la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Ana Gabriela Rincón Rubio.


El problema es que, precisamente por su carácter gradual, muchas veces resulta difícil identificarlo. Una reunión a la que no se fue convocado o una responsabilidad que fue asignada a otra persona no necesariamente representan acoso. La diferencia está en la repetición y sistematicidad de las conductas.


El mobbing puede construirse a partir de pequeñas acciones que, observadas de manera individual, parecen poco importantes, pero que juntas generan un ambiente hostil para una persona. Entre estas prácticas se encuentran la exclusión reiterada de reuniones, el retiro injustificado de funciones, el aislamiento, la aplicación de criterios más estrictos que al resto del personal e incluso la desaparición de objetos personales, subraya la académica.


La especialista de la UNAM señala que se trata de un proceso sistemático de violencia dirigido contra una persona o grupo. No necesariamente existe una agresión evidente; en algunos casos, la violencia se encuentra precisamente en la acumulación de acciones que terminan deteriorando la posición de la víctima dentro del centro de trabajo.


Esta característica puede provocar que el trabajador dude incluso de lo que está ocurriendo y llegue a considerar que se trata de problemas personales, cambios administrativos o deficiencias propias.




Aunque una de las formas más conocidas de acoso laboral ocurre cuando un superior utiliza su posición para hostigar a un subordinado, el fenómeno también puede presentarse entre compañeros del mismo nivel jerárquico.


Incluso puede ocurrir de trabajadores hacia sus superiores mediante acciones coordinadas para obstaculizar procesos o generar resultados negativos que posteriormente sean atribuidos al jefe.


Esto muestra que el mobbing no depende exclusivamente de una posición de poder formal, sino de dinámicas laborales en las que una persona o un grupo busca debilitar, aislar o desplazar a otra, refiere la experta.


De acuerdo con la especialista citada por El Economista, las personas expuestas a estas prácticas pueden experimentar distracciones, olvidos y pérdida de capacidades laborales y cognitivas, además de ansiedad, depresión y crisis de pánico.


También pueden aparecer problemas físicos, como migrañas y trastornos gastrointestinales. En los casos más graves, la violencia sostenida puede llevar a la persona a abandonar su empleo y afectar profundamente su vida personal. 


Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capital-humano/te-excluyen-reuniones-te-quitan-responsabilidades-asi-comenzar-mobbing-laboral

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