MORELIA 09/01/16
Pide
perdón el Doctor Mireles por su lucha en contra del crimen organizado
+Solicitó
al Gobierno Mexicano la liberación de todos los autodefensas presos.
RED 113
MICHOACÁN/Redacción
Morelia, Mich.-
Sábado 9 de enero de 2016.- Desde la prisión federal de Hermosillo, Sonora y
al aprovechar una llamada telefónica hecha a sus seres queridos, el doctor José
Manuel Mireles Valverde, ex vocero del extinto Consejo de Autodefensas de
Michoacán envió un mensaje al pueblo de México y a la clase política, donde le
pide perdón al Gobierno Federal por haber emprendido una lucha contra el crimen
organizado en una obligación que únicamente le competía a la misma autoridad;
asimismo se disculpa con sus hermanos, con su familia y en especial con su
padre, por ponerlos en peligro por su decisión de pelear contra la delincuencia
al tiempo de que solicita a "los señores del poder" dejen en libertad
a los autodefensas presos, ya que ellos son el único sustento de sus humildes
familias, subraya el galeno.
El
mensaje textual del médico que en 2013 se levantó en armas contra el
fragmentado cártel de Los Templarios es: "Perdón y gracias. Mensaje de año
nuevo. Soy el doctor José Manuel Mireles Valverde, recluido en el Cefereso
Número 11 de Hermosillo, Sonora, expediente 55/57.
"Por
medio de este conducto quiero desearle a toda la Nación Mexicana un maravilloso
y prospero año nuevo 2016, además aprovecho este mensaje para pedirle perdón al
Gobierno de México y a sus instituciones oficiales y no oficiales y a su
estructura esparcida por todo el territorio nacional, por haberles faltado el
respeto con las palabras o acciones, por haberlos ofendido con mis omisiones y
desobediencia civil, por haber abusado de mi pensamiento liberal y por haber
alterado el orden político y social de mi estado, que es Michoacán y de mi
patria que es México porque he tomado la firme determinación de estar en paz
con Dios, con mis gobernantes, con todos mis hermanos los autodefensas de la
Nación, con mi pueblo y con mi familia o con lo que me quede de ella.
"Perdonen
pues las sinrazones de mi razón, señores del poder ejecutivo federal, perdonen
pues mi desobediencia civil señores del Poder Judicial de la Federación,
perdonen por mi interpretación de la Constitución y sus leyes, pues no sé leer
ni escribir sólo sé deletrear.
"Señores
del Poder Legislativo, a todos ustedes les ruego humildemente y desde el fondo
de mi corazón me perdonen por todo el daño que les haya causado o por el motivo
o los motivos que hayan sido, les pido perdón a mis hijos, por haberlos
abandonado a la deriva tratando de resolver un problema que sólo le compete
hacerlo a los órganos del gobierno estructurados y armados para ello.
"Amé
y fui amado, dijo el poeta, por los pueblos en lo general y por algunas
personitas en lo particular, viví intensamente cada día como si fuera el último
de mi existir. Tanto, que el cariño de los pueblos embarneció mi orgullo y
pequé de ególatra contra Dios, por eso le pido perdón.
"También
a mi venerable padre le pido perdón por haberlo dejado sólo a sus 83 años,
perdón padre mío por haberlo hecho en el último tramo de tu existencia, por
irme a luchar para que ya nos dejaran vivir en santa paz y con dignidad, perdón
padre mío por haberte desobedecido cuando fueron a pedirnos ayuda para levantar
el pueblo en armas y diste tus buenas razones: Ya perdí a la esposa, ya perdí
el ganado, no quiero perder a ninguno de mis hijos. Perdón por haberte
desobedecido y ahora estar solo.
"También
les pido perdón a mis hermanos, por poner en riesgo sus vidas y su seguridad
con mi decisión y que Dios los llene de bendiciones, paz y tranquilidad,
dondequiera que se encuentren.
"A
todos los hermanos autodefensas y sus familias les deseo paz, tranquilidad y
bienestar, ahora y siempre y les pido perdón por haberlos involucrado en un
sentimiento onírico para alcanzar la justicia que nuestros pueblos necesitan
para la paz, la autosuficiencia y la prosperidad. También les pido perdón a
todos los líderes sociales de la República Mexicana que en su momento dieron un
paso al frente para constituir oficialmente el Frente Nacional de Autodefensas
para la justicia, la paz, la prosperidad y la dignidad de México, pero sin
armas, como dijera mi amigo Javier Sicilia. Lo mismo al padre Solalinde, al
obispo Vera, al general Gallardo, a la señora Isabel Miranda, al señor Manuel
Luna y a sus Yakis de Sonora, a mi amigo El Bronco, a los senadores Rufo y
Correa y otros, y a los diputados y a todos los grandes autodefensas que están
constituidos a lo largo de la República Mexicana.
"Con
lo anteriormente expuesto señores del gobierno, asumo la responsabilidad
histórica de nuestra lucha social y les pido, les ruego humildemente que
liberen a todos los autodefensas presos, que ninguno de ellos tiene la culpa de
lo que se les acusa, ya que todo se debió a nuestra interpretación de la
Constitución y sus leyes, pues no sabemos leer ni escribir sólo silabear, así
que asumiré la responsabilidad de los daños morales, políticos y sociales que
nuestro movimiento ocasionó, les reiteró mis súplicas de clemencia a los
señores de la Ley y la justicia por la pronta libertad de todos mis hermanos
autodefensas de Michoacán, Guerrero y demás estados, que hayan sido detenidos
por creer en nosotros y en nuestro movimiento social.
"Ya
que todos ellos, aunque la mayoría son jóvenes, son padres de familia, son
pobres y humildes trabajadores de limón, del mango, del aguacate y de la pesca
y del campo en general. Sus familias los necesitan, son el único sostén que sus
hijos tienen, por favor señores de la Ley y de la justicia, como un acto de
buena fe y de amor por la patria y sus instituciones, otórguenle la libertad a
todos, la Nación se los agradecerá.
"Quiero
aprovechar este mensaje para enviar un saludo de paz y prosperidad y para dar
las gracias a todos los mexicanos de noble corazón y buena voluntad que siempre
han estado al pendiente de las necesidades de mi familia y los que han ayudado
en su momento económicamente para sus gastos personales. Y a los abogados, que
con buenas intenciones ofrecen su ayuda para tratar de ganar mi caso, a todos
ellos muchas gracias. También quiero expresar mi más humilde gratitud a todas
aquellas familias de México y del mundo que oran y rezan todos los días por la
libertad de los autodefensas.
"Por
último, quiero dar las gracias a toda la fraternidad masónica por no haberme
dejado solo en mi situación y que el gran arquitecto del universo lleve a sus
hogares la abundancia de bienes para satisfacer las necesidades de toda su
familia y para que ayuden un poco a los hermanos caídos en desgracia o que
menos tienen. Y el poeta terminó diciendo: Vida nada me debes, vida estamos en
paz, Manuel Mireles".

